14.6.07

De la disciplina como arte

El sábado 9 Sofi y yo fuimos a ver a Robert Fripp & The League of Crafty Guitarists (y sí, tuvimos un finde recitalero).

La única vez que había ido a ver a Fripp fue en el 2004, en circunstancias francamente poco auspiciosas: la gira de G3, conformada esa vez por Steve Vai, Joe Satriani y el querido Robert.
Creo que la pésima elección de haber reunido a tres guitarristas muy dispares (no sólo por su estilo, sino fundamentalmente por su público), se notaba desde la foto del programa: un photoshop pedorro que eliminaba a Yngwie Malmsteen (de la gira 2003) y agregaba en su lugar a Fripp, con más cara de asustado que de rockero:



Me acuerdo que era 8 de diciembre, día de la Virgen. Había sacado la entrada un feriado a propósito, para que no me coincidiera con otros compromisos (aunque a decir verdad, en ese momento no laburaba más que dando clases particulares, y no me iba a presentar en una fecha tan temprana a dar un examen final...).
El primer bajón de la noche fue que fui solo. Isidro había ido el día anterior, y a Sofi no le interesaba lo suficiente como para costearse la entrada (lo bien que estuvo, por otro lado).
Yo estaba ubicado en las escaleritas del Luna Park, en medio de una masa variopinta de fans que se hacían los "rockers". Durante las últimas semanas había estado bajando algunas cosas de Vai y Satriani, para ponerme en tema, y me había gustado más el segundo; sobre todo, el disco Surfing With The Alien, un bizarro nombre para una tapa de disco no menos bizarra y horrible. Pero su contenido no está mal. Vai no me terminó de enganchar, por más que haya sido violero en una de las formaciones de Zappa.
En cuanto a Fripp, Isidro me había prestado algunos discos. Ya conocía bastante de King Crimson (me encanta la segunda formación, ese power trio que produjo discos notables como Red y Starless and Bible Black). De Fripp solista me gustó mucho, sobre todo, el de Robert Fripp & The League Of Crafty Guitarists - Live!. Y también es lindo The Bridge Between, el disco que Fripp grabó con la formación Robert Fripp String Quintet.
Si algo se puede decir de Fripp, es que el tipo es un ecléctico. Cuesta pensar que la misma persona pueda haber participado en temas tan dispares como "Lizard" o "Islands", "Fracture", "Eye Of The Needle" y cualquiera de sus soundscapes, por sólo mencionar algunos títulos. Ni siquiera las distintas formaciones de King Crimson tienen demasiada continuidad; recién cuando Adrian Belew se incorporó es que se estabilizó un poco el sonido, y creo que Tony Levin también sigue tocando en las últimas formaciones.
Eso, por el lado musical. A nivel empresarial y de management, es increíble lo que está haciendo Fripp: editando todo para combatir la piratería. No importa que sean demos, o grabaciones en vivo idénticas entre sí. Tarde o temprano alguien va a comprarlas: esa es la ventaja de la venta via Internet o a través de "clubes de socios". Mi primo Isidro, a quien Fripp y Crimson le interesan particularmente, ya está medio a las puteadas ante la imposibilidad de seguir la pista a tan exacerbada e ininterrumpida edición de discos.

Para volver a aquel recital de G3, me acuerdo que Fripp abría el show. Por alguna razón, el tipo estaba empecinado en tocar sólo soundscapes en la parte que le correspondía, antes del "G3 jam". (Para el que no sepa, los soundscapes -literalmente "paisajes sonoros"-, son algo así como construcciones acústicas que va armando el tipo, tocando, grabando y volviendo a tocar sobre lo grabado. Así, de a poco, se va creando un "clima" gracias a las notas anteriores. De manera mucho más concreta, Fripp define a sus soundscapes como "la mejor forma que conoce para hacer un montón de ruido con la guitarra".)
La cuestión fue que, obviamente, esos sonidos no eran lo que habían ido a escuchar los fans de Satriani y Vai. Al silencio respetuoso de los primeros (digamos) 10 o 15 minutos, empezaron a sucederle los chiflidos y las palmas.
No sé, en total Fripp habrá tocado unos 20 o como mucho 30 minutos de soundscapes. No recuerdo si fueron varios, o si fue sólo un gran soundscape ininterrumpido. Pero al cabo de ese rato se levantó y se fue, cuando ya los gritos de la gente no dejaban escuchar lo que tocaba. Después vinieron Vai y Satriani, y durante el G3 jam, que me pareció medio flojo, lo más destacable fue "Ice 9" y "Red". El tema con el que cerraron, "Rockin' The Free World" o algo así, era una absoluta bosta.
Salí bastante decepcionado, aunque no sorprendido: Isidro ya me había adelantado cómo había sido el recital la noche anterior, y había ocurrido exactamente lo mismo. En el diario de Fripp (sí, porque además de ser un obsesivo con la música, también parece serlo con el registro de su vida privada... creo que hay diarios disponibles online que retroceden hasta la época de la primera formación de Crimson), hace un comentario lacónico y mínimo sobre ese día: "I enjoyed the Soundscapes set. Slow handclaps began after 15 minutes but the centre held." Y más arriba, algo muy cierto: "Duration is subjective, and 20 minutes of Soundscapes is a very, very long time for most G3 audiences. The set length has moved from 40 to 30 to 20 minutes."


Hubo grandes diferencias en el recital al que fui hace un par de semanas. Para empezar, el ND/Ateneo crea inevitablemente una mayor sensación de intimidad. Yo detestaba ese teatro porque cuando fuimos a ver ahí a Café Tacuba, sonó realmente mal, y estábamos parados tratando de bailar un poco las canciones movidas, y no nos podíamos ni mover casi.
Pero para el recital de Fripp y la LCG estuvo más que bien. Aunque estuviéramos en la anteúltima fila, sonaba muy bien, se veía bien, en verdad se podía disfrutar sin problemas. Isidro también había ido, y estaba en la primera fila del pullman.
Cuando entrabas te daban en mano este papel:

El mismo mensaje se repitió antes de que empezara el recital, con mucha puntualidad, leído por una voz en off que probablemente era la de uno de los Crafty.
Si mal no recuerdo, el recital empezó con Fripp solo. Entró, y saludó con varias inclinaciones, sin decir una palabra (ni entonces, ni hasta el final del recital), hacia los distintos sectores del público (¡sí, incluso lo que en el recital de Blue Man Group llamaban "los asientos más piojosos"!).
Y después empezó a tocar. Estaba oculto detrás de unos equipos con los que iba controlando todo lo que tocaba, en una semipenumbra iluminada vagamente con luz azul. Tocó soundscapes y después entraron los "Crafty Guitarists". Eran once (entre ellos había dos mujeres), vestidos rigurosamente de negro. Tenían todos la misma guitarra, apenas con variaciones en el color con que estaba pintada la madera. Entraron en una especie de fila prolijísima, y se dispusieron en un semicírculo que daba hacia el público. Fripp estaba a la izquierda y como de costado, de modo que tenía posibilidad de hacer contacto visual con ellos y el público a la vez.
Hasta la forma de disponer la guitarra, los gestos al empuñarla, eran los mismos. Un ejercicio de precisión y sincronización increíble, que llegaba a su punto máximo en las composiciones llamadas Circulation, en las que cada guitarrista va tocando una nota, siguiendo la ronda.

Mientras escuchábamos el recital, me acordé de las "máximas" que aparecen tanto en las liner notes que acompañan los discos de Fripp, como en la página oficial de DGM (Discipline Global... ¿qué?). Frases punzantes, secas, que expresan una filosofía de vida con una disciplina férrea. Algunas, es cierto, rozan el aforismo de Narosky ("May we wish for others what we wish for ourselves"), otras son agradablemente ambiguas ("Establish the principle"), y algunas son francamente geniales ("We begin by doing nothing. Then, we move to doing something"). Sea como sea, creo que pueden dar cuenta de cómo se desarrolló el concierto. Fripp siempre se caracterizó con sacar el máximo provecho de lo mínimo. Con muy poco, es capaz de crear mucho, siempre que se tenga la paciencia de escucharlo. De ahí que sea casi un outsider en el mundo de la música masiva, más allá de sus méritos o no como compositor y músico.

Conociendo lo quisquilloso que es Fripp, en un principio la gente tenía bastantes reparos en aplaudir. Y además los Crafty tocaban composiciones que a veces eran muy cortas, y dejaban intervalos breves de tiempo entre una y la otra.
Algunas sorpresas agradables de la noche fueron dos temas de los Beatles, "Flying" (muy lograda) y "Hey Bulldog". También hubo un tema de Piazzola (Sofi no supo identificarlo: quizás "Milonga del ángel"), y el repertorio habitual de temas de los Crafty ("Eye Of The Needle", "All Or Nothing", etc. etc.), además de algunos más que conocía por el RFSQ (por ejemplo, "Blockhead"). Fripp a veces introducía variaciones con la guitarra eléctrica que realmente le sumaban matices a los temas que yo ya conocía. Además, la alternancia guitarra acústica / soundscapes fue equilibrada, y creo que dentro de los soundscapes mismos hubo lindas variaciones.
Lo más gracioso fue que, al irse y volver para los bises, lo hacían en la misma filita ordenada del principio, tipo "víbora". Hubo muchos bises, porque se fueron y volvieron dos veces, para deleite del público. Y otra vez la inclinación de Fripp hacia los distintos sectores del público, sin decir una palabra.

También hubo un detalle extraño: al final del recital, la gente que salía se detuvo y empezó a amontonarse. Yo creí que Fripp estaba saludando o firmando discos, pero eran los Crafty, que tocaron, fuera de programa (y, casi podría decirse, fuera de recital) algunos temas más en el hall del teatro, mientras unas chicas pasaban una gorra (?!?). No lo pensé mucho y puse dos pesos. ¿Será que Robert los tiene cortina con el tema de la guita? (Eso no figura en los aforismos, al menos.) ¿O era una maniobra distractiva para que Fripp aprovechara y escapara por la otra puerta?

O, como dice el viejo chiste, si quiere dispersar a una multitud en Israel, pase una alcancía para una colecta (para el caso, Argentina sería lo mismo).


Ah, me olvidaba: a quien le interese, también puede leer los comentarios del mismo Fripp al recital de ese día... y comprobar, entre otras cosas, su terror ante el tránsito argentino y su afición por los postres locales.

1 comentario:

isidro dijo...

muy buena to crítica, además muy bien escrita, ¿estudiaste letras o algo? jeje
Yo agregaría que pese a las recomendaciones de que filmar, sacar fotos, grabar, etc los perjudica mucho más de lo que creemos, grabé todo el show con la cámara y filmé un par de números. Como había un control muy estricto me hizo acordar a cuando uno trataba de machetearse en algún examen de historia de la secundaria (cabe aclarar que a mi profesor de historia no se le escapaba una)...
La única crítica que tengo para hacerles es que la línea del bajo de Hey Bulldog de la cuál soy fanático no fue hecha por completo como en el original, aunque supongo que entre 11 guitarristas no deben poder hacer lo que hizo Paul en ese tema jaja (lo digo en serio)